Con el objetivo de poner nuevamente en valor el Casino Dos Venados, el grupo Slots convoca al artista plástico Manuel P. Celiz para la construcción de esta monumental obra. Para lograr la mayor presición posible, la orientación del reloj fué realizada por el astrónomo Jaime Rubén García, quien a través de su sitio nos bindó la siguiente información.

"El Ojo del Tiempo"

Diseño y cálculo Astronómico de un Reloj Solar para la Villa de Merlo, San Luis

Ha sido para mi un inmenso honor haber realizado el diseño y cálculo astronómico, junto al famosísimo artista plástico y escultor argentino Pérez Celis, de un monumental Reloj de Sol para la Villa de Merlo, localidad turística de la provincia de San Luis, en la Argentina.

El monumento se denomina El Ojo del Tiempo, dada la forma de uno de los dos relojes que lo componen, el vertical de doble faz. El otro reloj es horizontal.

Las dimensiones de ambos relojes son realmente muy grandes. El diámetro del cuadrante del horizontal supera los 16 metros y el vertical es una placa de 10 metros de longitud montada sobre dos pilares que llegan a una altura de 23 metros.

El Ojo del Tiempo se inauguró el 11 de enero de 2007.

El monumento se planteó para dotar a la ciudad de un hito turístico que hiciera que el antiguo Casino Dos Venados, tuviese un atractivo adicional que convocase a la gente y lo diferenciase del otro Casino que administra la misma empresa Grupo Slots UTE, en el centro de la Villa de Merlo.

Mi trabajo comenzó cuando me contactó el Estudio Valzacchi y Asociados S.R.L. El trabajo consistió en presentarle al artista todas las opciones de relojes solares posibles. Luego, cuando Pérez Celis nos presentó su diseño, comenzamos a darle la factibilidad astronómica de que marcase la hora.

Esta etapa fue muy laboriosa ya que en la medida en que iba realizando los cálculos para acomodarlos al diseño, el Arq. Luis Crisafulli realizaba las animaciones tridimensionales con las simulaciones de las sombras y las obstrucciones de las partes del monumento.

Otra importante actividad de mi parte fue la determinación precisa del meridiano local, tarea que realizamos en dos oportunidades, ya que, en la primera, se nubló justo durante la culminación del Sol, con lo cual tuvimos un error que nos hizo, luego, tener que replantear la obra.

En la segunda oportunidad, lo pudimos hacer con el Arq. Norberto Cueva,  responsable de la dirección de la obra, quedando perfectamente determinado.

Mi decisión fue que el reloj marcase la hora solar verdadera corregida por longitud local (64º59’38” Oeste) y huso horario (-3 ó XXI), para simplificar la lectura. A esto adicionamos una placa explicativa, cuyo texto incluyo más abajo, para que la persona que intente leer la hora pueda comprender por qué su reloj y el solar difieren y pueda saber cómo hacer para que coincidan. 

Otro tema importante fue que, en el diseño original, el artista había imaginado un reloj vertical y uno horizontal. Con el horizontal no se presentaba ningún inconveniente serio salvo las enormes dimensiones lo cual implicaba un tremendo cuidado en las medidas para que los errores no se propagaran hasta hacer del dispositivo algo burdo. 

Pero el reloj vertical, en el diseño original del artista, presentaba una aguja o gnomón horizontal, lo cual hacía que las horas del mediodía del invierno no presentasen sombra, a menos que la aguja tuviese una longitud enorme. Por lo tanto, fue necesario rediseñar el reloj vertical.

Además, el vertical, como sabemos, presenta la dificultad que no muestra la hora en verano, durante varias horas, porque el Sol atraviesa el Primer Vertical. Entonces, había también que modificar el diseño original para transformarlo en un reloj de doble cuadrante. Como el reloj vertical está declinado 7,5  grados al Oeste, las problemáticas resultaban sólo las horas de la tarde, por lo que se marcaron, en la cara posterior, que mira al Sur, sólo las horas entre las 16 y las 19.

Durante todo el tiempo de la obra, entre septiembre de 2006 y enero de 2007, viajé a Merlo constantemente para constatar las medidas, corregir los posibles errores y verificar que todo marchaba como en los papeles.

Trabajar con el Estudio Valzacchi y Asociados S.R.L.y con Pérez Celis fue una experiencia reconfortante, pues cada uno valorizó y respetó el trabajo del otro, con total profesionalismo.

Quiero agradecer especialmente al Grupo Slots UTE por haberme permitido participar en esta magnífica obra.

Fuente: http://institutocopernico.org/~jgarcia/merlo.htm